lunes, 31 de marzo de 2008

EL ALFORFON O TRIGO SARRACENO



Algunos autores denominan a esta planta trigo sarraceno o trigo negro, notable error por cuanto no es trigo ni siquiera un cereal, ni tiene nada que ver con la Arabia, ni es negro: a veces es verde oscuro, grisáceo o incluso rojizo.
La palabra alforfón deriva del gallego alforfa (alfalfa). En catalán se denomina fajol ya que recuerda el fruto de la haya (faig).
Esta planta, que botánicamente se denomina fagopyrum no es una gramínea sino una poligonácea. Sus flores forman racimos, no tienen corola y dan un fruto de caras triangulares. Hay tres especies de alforfón:
- El esculentum, hierba que crece espontáneamente en Manchuria. Desconocido por griegos y romanos, fue introducido en Europa en la Edad Media. Se cultiva en Alemania, Austria y Francia.
-El emarginatum, hierba espontánea del Nepal. Fue introducido en Gran Bretaíía a finales del siglo XVIII.
-El tartaricum, originario de Tartaria. Se cultiva en la URSS donde es muy apreciado y con el cual se elabora pan.

El alforfón puede ser comido crudo. Basta ponerlo en remojo para que se ablande. También puede utilizarse como las lentejas y en forma de harina, pudiendo reemplazar las patatas.
Poco importa el modo de comerlo. Se trata de un alimento de fuerza, muy recomendable a los convalecientes, a las personas subalimentadas, a aquellas cuyos nervios son puestos a ruda prueba por una profesión agotadora o por condiciones de vida particularmente penosas. Tiene la inestimable propiedad de disipar la fatiga y devolver brios y energía.
Su consumo frecuente aumenta la resistencia a las infecciones y es un alimento equilibrado que, entre otras, tiene la ventaja de no engordar.
Tiene una beneficiosa influencia sobre las afecciones vasculares, gracias a su contenido en rutina, sustancia que se extrae de sus granos y es utilizada en Medicina para prevenir los ataques de apoplejía. Es también un protector vascular, gracias a su contenido en vitamina P (citrina), que asegura la permeabilidad de los vasos sanguíneos.
El alforfón es rico en elementos amiláceos. Sus proteínas también son notables ya que entre sus aminoácidos pueden citarse la histidina; la arginina, cuya carencia expone a la esterilidad; la lisina, que ayuda a la reconstitución de la sangre; la cistina y el triptófano.
He aquí algunas maneras de tomarlo:
Ensalada. - Se pone en remojo una taza de granos de alforfón durante dos horas. Pasado este tiempo, puede comerse en ensalada junto con zanahorias, cebolla y alguna planta aromática (albahaca, perifollo, perejil o estragón), todo ello aliñado con jugo de limón.
Relleno - Se cojen tomates, se les practica una pequena perforación para vaciarlos, se salan ligeramente y se rellenan con alforfón previamente puesto en remojo durante dos horas. Se cierra el agujero del tomate con una oliva negra.
Caldo crudo. - Se muele groseramente el alforfón, anadiéndole almendra o avellana picada. Se pone en remojo en agua tibia. Bastan dos horas pero puede dejarse preparado por la noche para tomarlo en el desayuno. Al ir a tomarlo se edulcora con miel y se le añade una pizca de sal gris y una cucharada de crema de leche. Es un excelente desayuno energético.
Fillos (en catalán, crispells). - Se muele la cantidad necesaria de alforfón, desleyendo la harina así obtenida con un poco de cerveza, dejando que quede una pasta bastante fluida. Se sazona con un poco de sal y se le anade una cucharadita de comino picado y de queso rallado. Se mezcla y se vierte a cucharadas en el aceite hirviente. Una vez frito, se escurre bien y se sirve en un plato muy caliente, cubierto con una servilleta de papel.
Crepes. - 100 gramos de harina de alforfón recién obtenida, 3 huevos, 300 gramos de agua o de leche y una cucharadita de sal gris. Mezclar todo, evitando grumos. Batir un momento la pasta y luego dejarla en reposo durante una media hora. Mezclar de nuevo. Poner un poco de aceite en una sartén. Cuando esté caliente, verter una pequeña cantidad de la pasta, como para hacer una tortilla. Cuanto más fluida sea la pasta, más finas resultarán las crepes. Cocer a fuego vivo.
Cuando la pasta esté suficientemente cocida de una cara, dar vuelta para cocer por la otra y luego pasarla a un plato previamente calentado, cubriéndolo con otro igualmente caliente.
Ir haciendo crepes del mismo modo hasta agotar la pasta. Pueden servirse tal cual o rellenarlas con cebolla frita, champiñiones, ciruelas pasas cocidas, zanahoria rallada, etc. Para ello se deposita la pasta de relleno en el centro de la crepe y se envuelve ésta en forma de cilindro. Pueden servirse tal cual o preparar con ellas platos gratinados, poniendo en una fuente las crepes rellenas, una al lado de otra, como canelones, y cubrirlo todo con una salsa y queso rallado, dejándolo gratinar al horno durante quince o veinte minutos.
Para postre o para la cena, las crepes pueden rellenarse con rodajas de bananas, puré de manzana, fresas trituradas o compota de fruta.
Kasha. - Se denomina así al alforfón previamente tostado, lo cual le da un sabor que algunos aprecian mucho mientras que desagrada a otros. En una olla se hace un sofrito de cebolla y se le añaden dos tazas de kasha, cuatro tazas de agua y un poco de sal gris, Cuando empieza a hervir, se baja el fuego y se deja así durante un cuarto de hora.
Se frien aparte unos champiñíones triturados y se echan al contenido de la olla, con un poco de perejil picado.

viernes, 28 de marzo de 2008

EL CAVIAR

El término caviar deriva del turco haviar, para designar las huevas de esturión, seleccionadas, saladas y preoaradas con técnicas especiales.
Durante el invierno, el esturión vive en el mar, preferentemente cerca de las costas, aunque al finalizar esta estación, remonta los ríos, siempre hacia lugares de aguas profundas, en los que tiene lugar el desove.
Las valiosas huevas de este pez se han recogido durante siglos en los grandes ríos europeos de los que en la actualidad han desaparecido casi por completo. No obstante, permanece intacta la población rusa, que debe su continuidad a las tradicionales pesca del esturión y conservación de sus huevas, efectuada con tratamientos especiales por los pueblos cosacos afincados cerca de los ríos Ural y Volga. Antiguamente, a comienzos de cada primavera, obsequiaban con el primer caviar de la temporada a la familia real; en el siglo XVIII, el caviar constituía un refinado entrante en las comidas de los aristócratas Algunos de estos personajes, profugos en Francia después de la revolución de 1917, fueron quienes extendieron esta nueva especialidad culinaria en los ambientes y en los restaurantes más sofisticados de París.
El caviar iraní, además del ruso, es también muy apreciado; desde 1953, tras la cesón de la Unión Soviética a Irán de las zonas pesqueras en la orilla Persa del mar Caspio y gracias a la pureza del agua de la zona, se produce una variedad de caviar muy estimada, aunque limitada en cantidad.
De las numerosas especies de esturiones pertenecientes a la familia de los acipenséridos, sólo tres ponen las huevas que posteriormente se utilizan para la preparación del caviar: beluga, sevruga, y osetra.
Las huevas del beluga son las más grandes y se consideran mejores si presentan matices claros en tonos grisáceos.
Las del sevruga son más pequeñas, pero su sabor es más intenso.
El caviar osetra ( o asetra) tiene un sabor muy delicado y es de color verde grisáceo claro. Existe otra variedad muy rara el Royal Golden que consumía el zar y el sha de Persia.
Para su elaboración, las huevas se seleccionan en base a su tamaño mediante redes especiales, de mallas que se vuelven cada vez más tupidas a medida que avanza la selección.
Tras la recogida y la selección, se procede a su salado, operación indispensable para la conservación del producto. Si el porcentaje de sal no supera e 4 % el caviar se denomina malossol, término ruso que significa poca sal ( el porcentaje de sal empleado es como mínimo el doble) es aconsejable comprar la variedad malossol, pero siempre que el caviar n esté pasteurizado.Por lo general el caviar comercializado en tarros metálicos tiene un sabor particularmente salado, mientras los más pequeñs, de cristal suelen ser pasteurizados.
Puede conocerse fácilmente la especie a la que pertenece el cavir por el color de la lata o de la tapa del tarro de cristal, en virtud de un convenio internacional: el color azul corresponde al beluga, el rojo al sevruga y el amarillo al osetra.

Una presentación clásica del caviar, sobre tostadas untadas con mantequilla, a la izquierda, un sevruga malossol ruso; a la derecha, un sevruga de producción iraní.


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ARROCES - PAELLAS - RISOTTOS

INGREDIENTES:
Arroz
Cocochas de merluza o de bacalao
Caldo de pescado (huesos de rape o morralla)
Nata
Queso parmesano
Aceite ,mantequilla, sal, pimienta

PROCEDIMIENTO:Hacer un buen caldo de pescado, unos huesos de rape o pescado de morralla es perfecto.Rehogar un poco de cebolla muy picada y ajo en mantequilla y aceite de oliva a partes iguales, echar el arroz (media tacita por persona), ir mojando con el caldo poco a poco y sin dejar de remover para que el arroz suelte el almidón, no olvidemos que el risotto es un arroz cremoso, nada que ver con la paella, cuando este cocido añadir un poco de nata, no demasiada.Hacer las cocochas aparte de la manera tradicional ( si tienes unas buenas y hermosas cocochas no hagas risotto, mejor un buen pil-pil, pero para el risotto hay unas congeladas y más baratas que son ideales).
EMPLATADO:
Mezclar las cocochas con el arroz y remover un poco con cuidado de que no se deshagan, rallar encima del arroz un poco de queso parmesano y poner alrededor alguna cococha.


PAELLA DE BERBERECHOS Y PERCEBES



jueves, 27 de marzo de 2008

MINI COCINAS

Este es un diseño de Fevzy Karaman una minicocina supongo que para pisos de 30 metros, pero no deja de ser ingeniosa, multitud de cajones, la parte verde es deslizable para dejar al descubierto la fregadera...

martes, 25 de marzo de 2008

LAS ESPARDEÑAS

Un plato del Nautilus
Por Caius Apicius

Uno de los atractivos de las novelas de Julio Verne, y muy especialmente de la que quizá sea la más popular, Veinte mil leguas de viaje submarino, es la gastronomía; en este sentido, la imaginación y creatividad del autor francés no desmerece de la que se le reconoce en el terreno de la anticipación científica.

Cuando, hace ya muchos años, leí por primera vez ese libro me sorprendió uno de los platos que componen el primer menú ofrecido por el capitán Nemo, a bordo del Nautilus, a su huésped o prisionero el profesor Pierre Aronnax. Era "una confitura de holoturias que un malayo declararía sin igual en el mundo".Holoturias... El caso es que me sonaban. Tenía yo entonces un álbum de lo que llamábamos "Historia Natural", y allí estaba la holoturia. Era, recuerdo la ilustración, un bicho muy raro y de un aspecto nada apetitoso, pero, según el texto, muy apreciado en algunos países de Asia. Años después supe que se trataba de un equinodermo de la clase de los holotúridos, llamado también "cohombro" o "pepino de mar".Pero por entonces ya sabía que, sobre todo, se llamaba "espardenya", o "espardeña". "Espardenya", en catalán, significa alpargata; es clásico el lugar común del catalán con barretina y "espardenyes", al estilo –el calzado, que no el tocado– de los "mossos d'esquadra". Y, en efecto, la espardeña o pepino de mar u holoturia parece mismamente una suela de alpargata.La primera vez que las probé me las puso en el plato un muy joven Ferrán Adriá. Ante mí tenía un fardito formado por varios filamentos blanquecinos, atados con una fina loncha de tocino. La cosa tenía buena pinta... y estaba bastante rica; no sé, puede recordar, tanto en sabor como en textura, algo que esté entre la navaja y el calamar.Antes, las espardeñas eran, si no unas desconocidas, sí un "marisco" que sólo apreciaban los hombres del mar, especialmente en Cataluña, Valencia y Baleares. Hoy... son un producto cotizadísimo, es decir, caro, caro en el mercado en el muy improbable caso de que uno dé con él, y caro en los restaurantes.Antes explicamos que se trata de un equinodermo; equinodermos son, también, los muy comestibles erizos de mar y las –que yo sepa– incomibles estrellas de mar. La holoturia atiende, en plan científico, por el nombre de Stichopus regalis. Es un ser bastante primitivo, con una curiosa peculiaridad: cuando se le molesta mucho, especialmente si el molesto es un pececillo parásito que tiene la mala costumbre de alimentarse de las gónadas de la espardeña, se contrae violentamente hasta el punto de arrojar sus vísceras por la boca; no pasa nada, porque las regenera en poco tiempo.Vamos, que estamos ante un bicho raro... que se ha puesto de moda y ha invadido las cartas de los restaurantes del sector más alto. Incluso se prepara un aperitivo –muy Bulli– con falsas espardeñas... que no tiene nada que ver.En fin, si se hacen con unas espardeñas han de extraer, con un cuchillo bien afilado y mucho cuidado de romperlos lo menos posible, esos filamentos blancos de su parte gomosa. Luego hay que hacer unos farditos o atadillos con ellos, atando cada uno con una lámina fina de panceta, mejor ahumada. Un par de cucharadas de aceite en una sartén... y a dorar los atadillos por todas partes, pero sin que tomen mucho color; han de quedar de un blanco menos impoluto que en estado natural, pero poco más. Y ya está.Luego, claro, se pueden poner con muchísimas cosas, pero ésa es la receta básica... con la que, con bastante más facilidad, podrán prepararse unas espardeñas de lo más falsas, usando como materia prima unos calamares, más tirando a pequeños –tampoco vayan a usar chipironcitos mínimos, que están mejor de otra manera– que a grandes.Pues igual: bien limpitos –no hagan ni caso a quienes defienden que no hay que limpiar los calamares– se cortan en tiritas, se hacen los farditos, se atan con tocino y, hala, a la plancha o a la sartén, sin dejarles tomar demasiado color. La textura, ya digo, es bastante parecida; el sabor, con la ayuda del toque ahumado de la panceta, también.
En cualquier caso, si andan ustedes por Cataluña y ven en la carta de un buen restaurante de cuyo cocinero se fíen un plato de "espardenyes", no se priven; verán que hasta justifican su precio. La verdad: están ricas. Y, después de saborearlas, hasta puede que se sientan un poco como aquel atónito profesor Aronnax cuya cautividad en el Nautilus se convirtió poco menos que en un precedente –este Verne y su sentido de la anticipación...– de nuestros actuales cruceros de lujo. Al menos, en la mesa.

lunes, 24 de marzo de 2008

TIPOS DE CORTE EN COCINA

TIPOS DE CORTE OCCIDENTAL

TIPOS DE CORTES BASICOS:

CHIFFONADE: tiras de de 3 a 5 cm de largo por 1 - 3 mm de grosor. se utiliza normalmente para hacer salteados con verduras.
JULIANA: es igual que el anterior pero utilizado para hortalizas max 5 cm de largo.BRUNOISE: dados pequeñitos de unos 5 mm. Normalmente se utiliza para el corte de hortalizas las cuales van a ser utilizadas en farsas (rellenos).
MIREPOIX: dados de tamaños irregulares que son utilizados para confeccionar salsas, guarniciones, etc.max 1 cm de costado.AROS: Suele ser para cortar cebolla en aros de + finos a mas gruesos.
EMICER: corte en láminas de max 1mm
MACEDONIA: corte para frutas en postres dados de 5mm x 5mm
SANFAINA: corte en dado de 8x3mm
PICAR: cortar lo más pequeño que se pueda.
TIPO DE CORTES PARA PATATAS:
PONT-NEVF: corte rectangular de 1cmx8cm.
ALUMETTES O CERILLA: corte de 3mm de largo (patatas fritas)
PAJA: igual que la anterior pero mas fina 1mm de lado.
CHIPS: patata de churreria (circulos) 2mm
PANADERA: chips de 6mm
GAUFFRETTES: chips en resilla.
TORNEADOS:
TORNEADO: no es un corte sino que es una forma de presentación que consiste en dar forma a una hortaliza para envellecerla. Normalmente se utiliza en las patatas.
INGLESA: en forma de pelota de rugby
FONDANT: media inglesa
AVELLANA O PARISIEN O CUILLÈRE: corte realizado con una cucharilla, sacabocados o vaciador dando como resultado una bola de diferentes tamaños según sea el tamaño de la cucharilla. Se utiliza principalmente para presentación.
CINCELADO: Hacer pequeños cortes a los cantos para decoración (canales)

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MASA ORLY

Masa orly, un tipo de masa para rebozar alimentos
Una masa que va aumentando de volumen y deja muy crujientes las preparaciones para las que se emplea
Fecha de publicación: 13 de julio de 2006
La masa orly es un tipo de masa que se utiliza para freír en abundante aceite caliente alimentos con mucha agua y que, una vez fritos, quedan crujientes gracias a esta capa que les rodea.
¿Con qué alimentos se utiliza?
Los alimentos que generalmente se rebozan con este tipo de masa son principalmente mariscos: gambas y langostinos pelados, calamares en rodajas o filetitos de pescado. También se suelen pasar por esta masa huevos rellenos y hortalizas cocidas como el brécol, la coliflor, las zanahorias e incluso los champiñones. Otro tipo de alimentos con los que se emplea esta masa son los llamados despojos, como por ejemplo, mollejas, criadillas y sesos, todo ello previamente limpio, desangrado y cortado en láminas finas. Para lograr el éxito en estas preparaciones, la pasta orly debe tener un cierto volumen que se consigue utilizando levadura o una bebida espumosa como la cerveza o la soda.
Masa orly de cerveza o de soda
Para preparar esta pasta se necesitan 250 gramos de harina tamizada, un decilitro de cerveza o de soda, sal, una cucharada de aceite, dos decilitros de agua templada y una clara de huevo. Se van mezclando todos los ingredientes, excepto la clara, hasta formar una crema y se pone la masa a fermentar en el horno a 30ºC durante 20 minutos. Cuando la pasta haya fermentado y haya subido el doble de volumen, se añade la clara de huevo montada para darle esponjosidad. No es bueno trabajar demasiado la masa para evitar que se endurezca y se vuelva gomosa.
Masa orly de levadura
En caso de elaborar la masa orly con levadura, los ingredientes que se utilizan son los siguientes: 250 gramos de harina, 10 gramos de levadura, tres decilitros de agua, sal, una cucharada de aceite y una clara de huevo montada a punto de nieve. A diferencia de la preparación anterior, los ingredientes se han de ir mezclando de la siguiente forma: se coloca la harina en un recipiente hondo con un hueco en el centro donde se añade la levadura y se disuelve, y a continuación se añade la sal y el agua. Se va mezclando el conjunto poco a poco hasta formar una crema. El aceite se reparte por la superficie de la masa en reposo y se mantiene el recipiente tapado hasta que la masa se vea algo aumentada de volumen. Cuando se quiera utilizar es suficiente trabajarla con la mano hasta volver a su volumen inicial y conseguir que el aceite quede totalmente mezclado. Por último, se agrega la clara de huevo montada, para dar esponjosidad a la receta.
Y, ¿una vez preparada la masa?
El alimento que vayamos a freír se sumerge totalmente en la masa e inmediatamente se pasa a la sartén o a la freidora con abundante aceite y muy caliente. Mientras el alimento se va friendo se mueve con una espumadera para que se dore por todos los lados de forma uniforme. Cuando se retire de la sartén es importante colocar papel de cocina en el recipiente para eliminar parte del aceite de fritura. Para servir se retira el papel y se acompaña el frito de unas rodajas de limón o de salsas diversas -mayonesa, tomate, tártara, rosa, etc.-.